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viernes, 13 de abril de 2018

TRASCENDENCIA: 24 Espiritualidad

24. ESPIRITUALIDAD



Desde la psicología positiva la espiritualidad se relaciona con lo sagrado o divino, incluyendo también su cara más humana y sublime. Según Seligman y Peterson consiste en tener creencias coherentes sobre el significado y la finalidad de la vida que trasciende nuestra existencia. Y esto no necesariamente implica comulgar con ninguna religión, ya que 
se puede ser espiritual sin ser creyente.

Quizás sea importante diferenciar la espiritualidad de la religiosidad. Las dos conllevan estar en contacto con lo sagrado, lo divino o realidad final, pero la espiritualidad es una relación universal, personal y privada que no requiere rituales, dogmas o instituciones; se puede ser espiritual pero no religioso.
El sentido que conlleva la espiritualidad radica en que para encontrar el significado en nuestra vida no hace falta creer en divinidades superiores sino más bien se encamina a hallar un sentido de finalidad, orden en la vida o realización. Leyendo “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl podemos comprender esta cualidad de la espiritualidad. Aunque estaba recluido en un campo de concentración de Auschwitz, Frankl consiguió sobrevivir, incluso propiciar que las personas cercanas no se suicidasen y además desarrollar la “logoterapia” una visión sobre la motivación de una persona para seguir existiendo.
Creo que hay que manejarse con la espiritualidad con más naturalidad y sin distorsionarla; quizás no es la única forma de enfocar la vida, pero tampoco es charlatanería ni una tendencia desequilibrada de unos pocos.

Investigar más en esta cualidad del ser humano se está haciendo desde la psicología, la medicina y la neuropsicología. Un análisis desde el hemisferio izquierdo (lógico y racional) puede ser necesario para algunas personas, pero quizás la comprensión provenga más de la propia vivencia y sea más interesante dejarnos descubrirla desde el hemisferio derecho.
Lo que está claro es que supone un campo de estudio muy amplio y aunque la espiritualidad sea una cualidad intangible, difícil de cuantificar, es como que se irradia, es decir quienes la poseen transmiten un estado de ser muy presente, sereno, confiado, positivo que se puede sentir.

A pesar de esta inmaterialidad, Todd Kasdan y John Nezlek intentaron descubrir más aspectos de la espiritualidad y la importancia para las personas. Sus conclusiones: la espiritualidad fluctúa en función de las personas y también lo hacen la autoestima y el significado de la vida, de lo cual se puede inferir que correlaciona positivamente con otros elementos del bienestar. 

Estos hallazgos van en la línea de otros en los que ya nadie duda de que aspectos como el ejercicio, las verbalizaciones positivas, las redes de amistades, ... (y añadir todas las demás fortalezas que ya hemos visto) favorecen una vida más satisfactoria y saludable. Por tanto, las implicaciones para numerosas intervenciones preventivas me parecen evidentes. Una actitud espiritual equilibrada y positiva de afrontamiento (como podría ser buscar apoyo espiritual, conexión espiritual, un sentido de vida, mi propósito vital...) nos ayuda a enfrentarnos ante situaciones difíciles/desconocidas y a resolverlas con éxito y beneficio personal.


La espiritualidad es entonces algo así como una relación personal y universal con algo más grande que uno mismo, es decir, un Dios, una Fuente, una fuerza más grande, un sentido en nuestra vida, una energía, la Naturaleza... o como cada una queramos llamarlo. Definiéndola así comprendemos como todos los seres humanos, cada cual a su manera, tenemos ese toque de algo espiritual en nuestras vida. Y sabiendo como nos puede ayudar es interesante considerar como fomentarlo cada día.


Desarrollando la espiritualidad

Para terminar te ofrezco una pequeña muestra de películas y documentales. Investiga tú y traza tu propio recorrido. Las considero espirituales porque proporcionan una guía para comprender la vida e incitan a quién las ve a reflexionar,  aumentar su conciencia, promover cambios saludables en su vida y profundizar en su conexión con los otros.

. Las 4 leyes de la espiritualidad
. Las leyes espirituales entrevista a Vicent Guillem
. El cambio de Dr. Dyer Wayner
. El delfin. Historia de un soñador
. Mentes brillantes
. Las 9 revelaciones
. Conversaciones con dios
. ¿Y tú que sabes?
. Samsara
. El guerrero pacífico
. El secreto
. Mariposa azul
. El atlas de las nubes
. Las vidas posible de Mr. Nobody

“Fuí a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido”. Robin Williams (El club de los poetas muertos)

miércoles, 1 de noviembre de 2017

TRASCENDENCIA: 23 Humor

23. HUMOR

El sentido del humor es una fortaleza psicológica que nos ayuda a afrontar mejor nuestras vidas y que nos hace reír conectándonos con el placer. Es la capacidad de relativizar las rígidas reglas de la vida permitiéndonos ser más flexibles y así aumentar nuestras perspectivas, así como jugar y disfrutar de manera más libre y personal...si nos atrevemos a ello. El mundo quizás no es perfecto, pero podemos aceptar sus imperfecciones de manera que nos nos afecte tan radical y trágicamente.

No hay día más perdido que aquel en que no hemos reído” Charles Chaplin

La sensación de una carcajada profunda, sincera, plena es una expresión de auténtica vitalidad y bienestar. Y es gratis. Y puede hacerse (casi) a cualquier momento, en cualquier lugar,... Hay personas que tienen mucha facilidad para hacer un chiste o desdramatizar una situación y otras que, aunque no sean tan diestras en producirlo, sí contagian esa distensión con su risa.

Sonreir y reir no es exactamente lo mismo, pero comienza por sonreir y ya llegará la carcajada.

El humor como lo entendemos aquí, como fortaleza, hace sentir bien a todos y facilita la interacción social. No es burla o desprecio a costa de otros, no es ironía hostil, no ridiculiza ni hiere.

La ironía puede matar; el humor ayuda a vivir. La ironía quiere dominar, el humor libera. La ironía es despiadada; el humor es misericordioso. La ironía es humillante; el humor es humilde”. André Comte-Sponville

Independientemente de la edad, posición económica, raza, o circunstancia vital, se vive más y mejor cuando reímos a menudo, cuando somos capaces de ver el otro lado de las cosas.

Los beneficios del humor, demostrados en diversas investigaciones, son numerosos. Ayuda a: sobrellevar mejor el dolor, mejorar nuestro sistema inmunológico, reducir el estrés, tener una actitud más positiva, aumentar la autoestima, ser más resilientes, encontrar nuevas soluciones desde una mayor creatividad, puede transformar nuestras pautas mentales, facilitar la aceptación, comprensión, y el sentir, hacer más amigos,...

De hecho, quizás conozcas la risoterapia que básicamente consiste en crear situaciones que ayuden a liberar las tensiones físicas y emocionales, para conseguir reír de manera natural. Se practica en grupo, con la dirección de personas formadas que emplean técnicas de expresión corporal, bailes, cantos, juegos, masajes… con el objetivo de que los participantes consigan desinhibirse y terminen carcajeándose
La vida es corta como para convertir cada molestia personal y dificultad en una batalla. Sabiendo todos los beneficios del sentido del humor para aceptar y convivir con los hechos de otra manera, ¿qué esperas para reir?


"La vida es en su totalidad una gran broma cósmica.  No es algo serio, tómala seriamente y la perderás. Compréndela únicamente a través de la Risa" OSHO

Hala, a "trabajar" el humor:


1. Atrévete a jugar, a disfrutar de las incongruencias y situaciones estrambóticas o absurdas de la vida. Echa mano de tu imaginación e inventa incluso algunas otras. Si tienes hijos o hijas pequeños o nietos y nietas “utilízalos” para esta creación, verás que buenas pistas te dan.

2. Ante una adversidad, haz el esfuerzo de separarte de la situación por un momento y pon calma, ligereza y alegría. Intenta también dar la importancia relativa y deja pasar un tiempo para poder sentir diferente.

3. Prueba en un momento de tensión a caricaturizarlo o exagerarlo (como te habrás dado cuenta, muchas situaciones humorísticas simplemente lo son porque se han llevado a extremos) para liberar el malestar y poder sobrellevarlo. Comprobarás que algo se alivia y posibilita un cambio.

4. Si te parece que eres una persona muy seria, revisa tus creencias. Quizás se puede ser responsable, productivo, hacerse respetar, etc. sonriendo de vez en cuando. Actuar desde el sentido del humor no te quita un ápice de eficacia ni te desvaloriza ni quita poder y, ya sabes, que se puede educar y potenciar así que anímate. Por ejemplo, intenta llevar al absurdo algo que sea “sagrado” para ti.

5. También puedes rememorar algún momento embarazoso de tu vida y buscarle su parte graciosa, exagerándola, dramatizándola o ridiculizándola. Cuando nos permitimos considerar, e incluso mostrar, nuestras partes más vulnerables se nos abren muchos aspectos humorísticos de nuestra vida.

6. Hay algunas series, películas y libros de humor que te pueden ir genial para tu entrenamiento del sentido del humor. Algunos clásicos nunca pasan de moda ( Monty Python, hermanos Marx, Billy Wilder o Charles Chaplin, Gila, Tricicle,...) Escoge y goza. Y si puedes hacerlo en compañía mejor, ¡sus efectos se potencian!

7. Algo que siempre funciona: cuando una persona te ofenda o enfade (y recuerda, que, en realidad esto es así porque ¡tú se lo permites!) respóndele con humor en lugar de hostilidad (por ejemplo con ese amigo que siempre llega tarde).
Con esos problemas poco trascendentes, o lo que ciertamente no puedes cambiar, lo mejor es tomártelo con humor.

8. ¿Y por qué no empezar a ser la persona que cuenta los chistes en público? Ensaya primero si quieres y luego exponte. Esto te ayudará además con tu autoestima: a más autoestima mas se expresa el sentido del humor.

9. Hay `ejercicios` para hacer con otros (en familia, con amigos, en el trabajo, si el ambiente o momento lo permite) como hablar con acento andaluz, imitar a alguien conocido, hacer el payaso sobre algún tema que todos conocéis, poneros caras a ver quién rompe a reir primero, etc. con los que relajarnos, anclar lazos y cortar dinámicas negativas si las hubiera.

Con la gente conocida es cuando más reímos normalmente porque tenemos confianza, compartimos el mismo estilo de humor y nos desinhibimos fácilmente, pero también puedes probar, cuando te incorpores a un grupo nuevo de gente, para (aprovechando precisamente que no os conocéis y no tenéis roles determinados) ejercer un papel más dicharachero que luego puedes extrapolar a tu entorno habitual. A veces nos autolimitamos muchísimo con nuestras creencias restricitivas y los demás también nos suelen cortar las alas cuando estamos intentando surcar un nuevo cielo.

10. Apúntate a un taller de risoterapia donde tendrás un espacio para que disfrutes el instante presente,  conectándote con las emociones y con el niño que sigue en tu interior: libre, espontáneo y  creativo.

11. Y para terminar lo más fácil (supongo): acostúmbrate a sonreír con los placeres sencillos (al saborear una comida que te encanta, al ver a un niño jugando abstraído en su mundo, al acabar una tarea ardua, al escuchar algo sorprendente, por ejemplo). Aunque al principio tengas que forzar los músculos de la cara. ¡Sí, si no estás acostumbrad@... cuesta!


domingo, 11 de diciembre de 2016

TRASCENDENCIA: Fortaleza 21: GRATITUD

21. GRATITUD


1. Si te resuena pensar que cada vez que agradeces es como si acumulases energía que te recarga de bienestar, haz de este pensamiento una creencia firme y vive en congruencia. Para ello, al principio tendrás que recordártela y repetírtela hasta que sea parte de ti.

2. Tómate un ratito para recordar y pon por escrito aquellas situaciones, personas,... que te hacen conectar con la gratitud. Recréate en ellas y toma la decisión de actuar buscando esas circunstancias favorecedoras para experimentar cada día y en mayor intensidad la gratitud.
Comienza poco a poco, recogiendo las pequeñas cosas que te ocurren por las que sentirte agradecid@. Se aprende, como el resto de fortalezas, así que... ¡ practica!

3. Carta de agradecimiento: Seligman propone esta técnica como una actividad que nos hace sentir bien tanto a nosotros como a los otros. Consiste en escribir una carta (suficiente con una página, pero la extensión elígela a tu gusto) en la cual se agradece a alguien que ha hecho cosas por nosotros. Cuando esté escrita, invitamos a esa persona y se la entregamo. O puedes comenzar por coger una libretita y anotar cada día alguna frase, para ti mism@.
Como dice el poema de Amado Nervo: "en vida hermano… en vida".

4. Vivir desde el “es suficiente” en vez de desde el “necesito más”. Solemos funcionar desde la carencia y nos fijamos en lo que nos falta. Cambia tu percepción y admite que hay para tod@s y enfócate en todo lo que disfrutas ya.

5. Plantéate estas cuestiones para cambiar tu perspectiva:
-Mira hacia el exterior, a los demás y date cuenta de todo lo que tienes. Cambia las quejas por agradecimiento.
Date cuenta de todo lo malo que no te sucede. A veces ocurre un percance que podría haber sido peor. Reconócelo y agradece que el problema no haya sido mayor.
- Presta atención a las cosas buenas que sí te ocurren. Reeduca tu actitud y oriéntate a lo positivo de tu vida.
- Abandona el papel de víctima. Aún en situaciones difíciles, de pérdida, etc. introduce la gratitud: agradece lo que aún tienes y eres y en las oportunidades que pueden presentarse para ti.
- Quizás recuerdes algo que te ocurrió que, en su momento, catalogaste como negativo. Analiza si desde el ahora te sigue pareciendo malo o te sirvió


6. Si te rodeas de personas con actitud positiva y agradecida te contagiarás, aprenderás y compartirás con ellas, retroalimentándoos.

7. En Norteamérica celebran el “Día de Acción de Gracias”; celebra tú, tu propia ceremonia de agradecimiento con la periodicidad que quieras (anual, mensual, diaria....)



Seguro que con estas ideas, ya sabes qué es esto de la gratitud y cómo ser una persona con un alto grado de esta fortaleza. Por si necesitas algo más, puedes leer también esto:

La gratitud es ese reconocimiento y agradecimiento hacia un regalo, sea éste una posesión material o un tiempo compartido, una atención personal, la presencia de alguien a quien queremos, una buena vida o un momento de belleza o paz. Es ser consciente y agradecer lo bueno que nos pasa. Su expresión oral sería ese decir  “ gracias” sentido que sale del corazón.
Es el sentimiento que experimentamos al estimar un favor o beneficio que se nos concede. Deseamos corresponder y surge el agradecimiento. Éste puede expresarse mediante palabras (gracias, me ha encantado), gestos (abrazo, sonrisa), ritos (ceremonia La Ch´alla, ritual andino donde se agradece a la Pachamama), objetos, etc.
Es de buen nacido ser agradecido”
Es una filosofía de vida que puedo adoptar como antídoto para no caer en la insatisfacción, la queja, la protesta, la crítica la amargura y demás actitudes tan cotidianas en nuestro entorno actual y que propician sentimientos de tristeza, impotencia, abatimiento, etc.


El agradecimiento es uno de los dones de la verdadera nobleza de corazón y funda una estética: la belleza de una comunicación que antepone al otro al interés meramente personal” Jaime Septién



Nace de la generosidad y de la valoración de las cosas ya que es imposible agradecer lo que no se aprecia ni se ha sentido; esto ya dice algo sobre la sensibilidad de la persona.
Ennoblece al ser humano y amplia su capacidad de amar, se trasciende el egoísmo, potencia el gozo de intercambiar afecto de forma desinteresada.
Se relaciona con el equilibrio entre dar y recibir: generalmente, el agradecido sabe dar con naturalidad y también se permite recibir la energía de reconocimiento de los demás, la devolución de la gratitud de los otros.

“El Universo es sabio en la organización de dar y recibir porque todo lo que va vuelve y el equilibrio se consigue de forma natural sin importar el tiempo transcurrido, por eso, a veces, ese retorno, esa equidad en las cosas, puede llegarnos en otra vida o a través de circunstancias que no guardan aparentemente ninguna relación entre sí” Paloma Cabadas


Alguien agradecido es una persona poderosa porque la abundancia se basa en apreciar y valorar lo que tenemos. El verdadero poder, felicidad y bienestar se encuentran en la gratitud. Sé agradecido por lo que tienes, por las cosas tal como son. Siente agradecimiento por quien eres, por esas cosas que has aportado al mundo con tu nacimiento, porque eres únic@. Reconoce y confórmate con lo que tienes, sin que esto signifique que dejes de intentar mejorar o que debas resignarte.
Si no sabes cómo apreciar las cosas y las personas que tienes ahora, te costará valorar otras cosas, otras personas y otro poder aunque los tengas. No te será fácil si nunca has aprendido a ser agradecido.



Los psicólogos Emmons y McCollough, en estudios examinando los efectos de la gratitud en el bienestar físico, mental y emocional, encontraron que tiene un determimante efecto positivo en la vida. Las investigaciones han clarificado cómo las personas expresan su gratitud (dar las gracias, compararse socialmente destacando cuanta gente hay en peor situación que uno, escribir cartas de agradecimiento o de admiración personal, reemplazar pensamientos negativos por otros mas agradecidos, examinar la conciencia personal o pensar en la persona hacia la que se siente agradecimiento). Y las conclusiones resaltan que aquellos que mantienen hábitos constantes de gratitud: tienen menos síntomas de enfermedad, hacen más ejercicio, son más optimistas y encuentran en cualquier circunstancia una oportunidad para aprender y sacar algo bueno y se sienten mejor con su vida. Además, tienen mas emociones positivas a largo plazo. Ayuda a ser más consciente y te enfoca en el presente. La gratitud también aumenta la sensación de conexión con otras personas, nos vuelve mas altruistas y mejora la calidad de nuestras relaciones sociales (Peterson y Seligman 2004). Contribuyes no sólo a sentirte tú bien, sino a que los demás también incrementen su bienestar. Esto, a su vez, facilita que tus relaciones personales sean más sanas y satisfactorias. Al poner tu atención en dar y en los demás dejas de autocompadecerte y disminuyen tus inseguridades. También se ha demostrado que la gratitud es una importante emoción que ayuda a superar el estrés y a fomentar la resiliencia (Fredrickson 2003).
La envidia, los celos o las inseguridades perjudican seriamente esta fortaleza. Agradecer requiere una buena autoestima y una buena actitud ante la vida: no vas a dar las gracias por lo que tienes si crees que tu vida es horrible o que eres una persona válida. Por esto una actitud positiva ante la vida y el practicar la gratitud con los demás, ante la vida o incluso ante algo más grande influye de manera muy favorable y ayuda a llenar la vida de sentido.
No te compares, pues siempre habrá alguien que tenga más que tú, para aprender a agradecer lo que tienes. Párate a sentirte en el presente y percibe todo lo que disfrutas. Cambia lo que puedas y lo que no sea posible, o no lo sea en este momento, aceptalo y valora el aprendizaje que encierra para ti.



"Supongo que podría estar bastante cabreado por lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la contemplase toda a la vez, y me abruma, mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar. Pero recuerdo que debo relajarme, y no aferrarme demasiado a ella, y entonces fluye a través de mi como la lluvia, y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo, seguro, pero no se preocupen: algún dia la tendrán" (Kevin Spacey en American Beauty)

GRATITUD video para desarrollarla

GRATITUD la memoria del corazón

jueves, 17 de marzo de 2016

PSICOLOGIA POSITIVA: TRASCENDENCIA, Fortaleza "Belleza y capacidad de asombro"

6. TRASCENDENCIA

Dentro de esta virtud hablamos de las fortalezas que nos conectan con la inmensidad del universo, cuando nos vemos más allá de nuestra experiencia humana  y de lo que escapa a nuestra comprensión. Nos relacionamos con lo que nos rodea de una forma que nos hace descubrir un sentido, un propósito y un significado más profundos.

Me resulta llamativo que es cuando pasamos por circunstancias difíciles (enfermedad, muerte, pérdida de pareja, falta de trabajo, aislamiento,...) cuando generalmente más se nos activa esta apertura a lo que nos trasciende de lo terrenal.



20.  BELLEZA, CAPACIDAD DE ASOMBRO

La belleza, esa característica  que nos hace amar la naturaleza, las obras literarias y artísticas, las personas... infundiendo en nosotros deleite espiritual y conectándonos con la excelencia y el placer supremos. Hay una sensación como de captar la vida rebosante de majestuosidad, misterios desconocidos, caos organizado de forma incomprensible para nosotros. Es como si una emoción que casi no podemos sostener en nuestro cuerpo nos sobrepasase, nos envolviese; es una experiencia que deja una maravillosa sensación de bienestar, sobrecogimiento, plenitud, éxtasis, gozo, serenidad, majestuosidad, sabiduría, misterio... (bueno, cada cual la experimenta a su propia manera, pero generalmente hay detrás algo de esto) que no podemos manejar o controlar, durante un espacio de tiempo más bien corto.

La apreciación de la belleza está muy relacionada con el asombro en el sentido de admiración, sorpresa, maravilla. Y también es como si se produjera una activación, como si se nos diera un empujón hacia un cambio a algo mejor.
Estas experiencias se pueden identificar fácilmente y seguro que has vivido alguna de ellas: ver nacer a tu hijo, contemplar una puesta de sol, perder el sentido del tiempo inmerso en la lectura de un libro, emocionarte al participar en una buena acción,... La belleza física, los talentos o habilidades y la ética son las causas que dan pie a las vivencias de esta fortaleza.

Una forma de encontrar sentido a la vida cotidiana, de aumentar nuestras emociones placenteras y mejorar nuestra salud física y mental es apreciar la belleza que nos rodea. La naturaleza es para mí una fuente infinita de belleza, aunque realmente la belleza se puede encontrar donde quiera que vayamos si vamos con la actitud para ello y nos concedemos un tiempo para observar alrededor.

La belleza depende siempre de los ojos del espectador, quizás lo que a mí me parece admirable a ti no, pero eso no es lo que nos interesa aquí sino el sentirla, cada uno a nuestro personal modo, e impregnarnos de ella.


Disfrutando de la belleza y el asombro

1- Pregúntate y deja que las respuestas lleguen desde el corazón:
“¿Cómo sería saber que tu siguiente suspiro será el último?”. (Jim Caviezel en La delgada línea roja)

¿Sigues asombrándote? ¿Cuál fue la última vez que algo/ alguien te asombró y que fue concretamente?
¿Dirías que cada día sucede, ves, sientes, escuchas, ...algo bello? ¿Qué? Anota ejemplos.
¿Te atrae más la atención una noticia negativa/pesimista/alarmista o una positiva/optimista? ¿Cuál lees a fondo en el periodico? ¿Sobre cúal centras tus comentarios al hablar con otra persona?
¿Percibes si hay diferencia cuando hablas/lees/escuchas sobre hechos o personas desgraciados o agradables? ¿Cómo te sientes en uno y otro caso? Cansado, malhumorado, sin ilusión, desesperado,.... activo, optimista, con iniciativa,.....
¿Te interesas por aspectos de la naturaleza, el arte, la ciencia? ¿Cuáles? ¿O lees revistas sobre la vida de otros,  sobre cómo va tu equipo de fútbol o quedas siempre con la misma gente en el mismo sitio para charlar del mismo tema?
¿Te has planteado que si tu siguiente inspiración fuese la última te gustaría hacer algo antes? En caso afirmativo, ¿qué? ¿Lo has hecho ya? ¿Estás dispuesto a hacerlo? ¿A qué esperas para hacerlo?

Esa persona que ha hecho de su trabajo un arte (¿conoces a alguien así?), reflexiona o pregúntale: ¿cómo  has llegado a embellecer lo que haces?


2- Elige una experiencia  (nacimiento de tu hijo, primer beso amoroso, melodía que te conmueve, sabor que te encanta, paisaje que te extasia,...) que te sobrecogió de belleza y asombro y tráela al presente para conectarte con las sensaciones y emociones de paz y plenitud y darte una dosis de salud integral. Recréalo todo lo vividamente que seas capaz, trayendo todo lo que tus sentidos y recuerdos puedan proporcionarte. Lo puedes hacer en 5-10 minutos (depende de tu habilidad) y los efectos beneficiosos te acompañaran mucho más tiempo.
No consiste en anclarte al pasado, sólo lo utilizas para producir en tu cuerpo unas señales que trasladar a tu mente y espíritu.


3- Rodéate de cosas bellas; puedes adquirir únicamente una pieza que sólo mirarme te conecte con el más sublime gozo. O no tienes ni que adquirir nada, entra a un establecimiento donde encuentres eso que te conmueve y contémplalo. O fíjate cuando caminas por la calle en esa mirada amorosa que se dedican esa madre y su hijo, esa pareja de novios.....
Elige igualmente compartir todo lo que puedas el mayor tiempo que te sea posible con “bellas” personas: humanas, cálidas, bondadosas, alegres, tolerantes, empáticas, creativas,...


4- Atrevéte a escribir o dibujar una reseña de la belleza que hay en ti. ¿El tamaño de tus ojos, cómo conjuntas los colores al vestirte, tu dedo meñique del pie izquierdo, cómo ladeas la cabeza cuando escuchas atentamente, cómo repartes el aceite en la ensalada, tu voz modulada cuando hablas con un anciano, ...?
Y sin falsas humildades...celebra todo lo que has indicado y disfrútalo potenciándolo mostrándolo al mundo.


5- Cambia tus gafas de ver la vida: a veces la belleza está ahí, por todos lados, y tú, con tu mirar la enturbias o camuflas. Mira, siente, escucha, camina, vive con una actitud menos derrotista, pesimista, densa y aparecerá todo lo que te rodea iluminado con otro brillo.
Entrénate para descubrir cada día ¿1,2,... 100? bellezas a tu lado.