domingo, 10 de mayo de 2026

¡ Entrena la PACIENCIA !


    Hola. ¿Tienes un rato?

    No sé si a tí también te lo parece, pero yo veo que cada día hay menos paciencia. Todo se hace de prisa desde que nos levantamos por la mañana. Queremos todo ya. Parece que hemos olvidado esa capacidad de mantener la calma ante cualquier dificultad, contratiempo, provocación o espera. Cuando deseamos algo, no sabemos esperar. Cuando nos toca soportar algo, somos incapaces de vivirlo sin alterarnos.  Tenemos, y a edades cada vez más tempranas, cero tolerancia a la frustración.

    Esta virtud nos ayuda a 
  . Tomar mejores decisiones desde la serenidad
  . Conocernos y desarrollar mecanismos de autorregulación para esperar sin caer en la desesperanza y sin desequilibrarnos reaccionando explosivamente
  . Darnos un tiempo para observar nuestros pensamientos y objetivar su verdad y valor o desecharlos
  . Mejorar nuestra salud a todos los niveles; por ejemplo, su entrenamiento puede reducir
        > Psicológicamente la ansiedad en un 20%  y también la depresión
        > Físicamente podemos evitar dolores de cabeza, úlceras, rigidez muscular, etc.
        > Emocionalmente, permite convivir con la incertidumbre y así reducimos la frustración, la ira y el estrés.
  . Mantener relaciones interpersonales mejores y de mayor calidad ya que una persona paciente es más empática, comprensiva y tolerante
  . Lograr metas en todos los ámbitos, aceptando que hay que esperar un tiempo para alcanzarlas
  . Desarrollar la persistencia y dar valor al esfuerzo
La paciencia, como un río, es una fuerza constante y silenciosa que fluye serena, superando obstáculos sin violencia, pero con persistencia. La paciencia permite navegar la vida sin urgencias, confiando en el propio cauce y aceptando que todo llega a su debido tiempo


    Y, por el contrario, la falta de esta fortaleza provoca muchos malestares.  Muchas personas que trato en consulta tienen problemas que provienen de no tolerar  y no saber manejarse con la incomodidad, la incertidumbre, la rabia y las consecuencias de reaccionar impulsivamente.
Con algunas personas, me resulta muy difícil explicarles que la paciencia no es pasividad y no hacer nada sino más bien al revés; es una actitud personal activa desde la que se espera en busca del momento más oportuno. Hay una creencia de base tan arraigada de que "hay que hacer", "vales por lo que haces" , y otras similares que les cuesta ver la vida desde el modo SER, no el del hacer.

    Lo más importante, ¿cómo hacemos para cultivar la paciencia?. Te propongo formas gratas y simples como las siguientes:
  • Practicando la respiración consciente, por ejemplo haciendo pausas y respirando profundamente ante las situaciones estresantes
  • Aprendiendo a no dejar que las emociones nos secuestren y perdamos nuestro autocontrol
  • Entrenando la empatía: ya que comprender las razones de las demás ayuda a no perder la calma
  • Haciendo Mindfulness con ejercicios que nos ayudan a vivir y gozar en el aquí y ahora desde la atención plena, la aceptación de la realidad y el no juicio
  • Meditando: los momentos con una misma, en presencia y silencio son de gran ayuda para observar situaciones y gestionar la frustración
  • Marcándonos expectativas más adecuadas a la realidad
  • Desarrollando la flexibilidad, siempre hay más maneras de hacerlo más cómoda y agradablemente
  • Soltando perfeccionismo y autoexigencia
  • Aceptando la incertidumbre, reconociendo que no podemos controlar prácticamente nada
  • Relativizando, dando a cada asunto la importancia justa, sin exagerar su gravedad o intensidad 
  • Soltando el modo multitarea, haciendo las cosas de una en una, disfrutando cada paso en cada una de ellas
  • Realizando actividades en la naturaleza y respetando sus ciclos; plantando cualquier semilla y atendiéndola redescubrimos que la espera es parte del proceso de la vida
Paciencia es confiar en que esa semilla que plantaste, aunque nada se vea, aunque tarde, está desarrollándose para, en el momento justo, florecer ante tí


    ¡Paciencia pues!. A cultivarla desde la calma, la tranquilidad, la tolerancia, la serenidad, el aguante, la aceptación,  y el temple. 

    Gracias por tu tiempo. Un abrazo.