martes, 31 de diciembre de 2024
¡Bienvenido 2025!
sábado, 29 de junio de 2024
TVP , TERAPIA DE VIDAS PASADAS, la terapia del ALMA
En mi camino de autoconocimiento y mejora personal, se ha cruzado la TVP, la Terapia de Vidas Pasadas, una técnica psicoterapéutica transpersonal. Aunque me resuena más presentarla como una terapia del Alma porque va directa al núcleo del conflicto y crea un espacio y momento sin ego, sin los disfraces de la personalidad. Así se acercan las almas, la esencia que somos realmente, para hacer el trabajo y facilitar la sanación.
Gracias a la experiencia y maestria del Dr. José Luis Cabouli que me la ha enseñado, hoy te la ofrezco a tí.
Esta terapia se alinea perfectamente con mis anteriores principales formaciones: Psicología, Terapia de Polaridad, Hipnosis Ericksoniana y Astrología.
¿QUÉ ES?
Aún hay mucho mito e idea equivocada.
La TVP sana desde el Alma ayudando a hacer consciente lo inconsciente para que así deje de condicionar nuestra vida actual
En la TVP tanto cliente como terapeuta estamos en un estado expandido de conciencia, desde el cual somos conscientes de lo que está ocurriendo en otra dimensión, en otro espacio tiempo diferente al de nuestra realidad física cotidiana a la vez que mantenemos la conciencia del aquí y ahora y del lugar donde estamos.
¿Quién no ha experimentado sucesos que le han marcado? Un trauma no es más que el recuerdo de un hecho asociado a una emoción. Con el paso del tiempo el recuerdo suele desaparecer, pero su carga emocional se instala en nuestro subconsciente, y nos determina en nuestro día a día.
En palabras de José Luis Cabouli de su primer libro `Terapia de Vidas Pasadas :
Reaccionamos en el presente, no de acuerdo con lo que está sucediendo, sino a lo que nuestra alma está reviviendo. Si no podemos vivenciar el aquí y el ahora, si no podemos ser lo que somos, se debe a que el pasado está invadiendo el presente con su carga de fuerzas subconscientes, impidiéndonos ver la situación actual tal como es. .... Por medio de la TVP podemos ir al origen de estas impresiones, a la raíz de nuestros dolores. Podemos ir al lugar y el momento preciso donde se generaron estas fuerzas emocionales profundas. Podemos encontrarlas, identificarlas y liberar ahora, en este preciso instante, esa energía atrapada, latente, que está condicionando nuestra vida. Pero no es suficiente con recordar. Es necesario vivenciar, sentir en el cuerpo el hecho que originó esa emoción.
Así que:
La terapia:
Es 100% experiencial. El terapeuta ayuda a la persona a llevar a cabo su experiencia, a revivirla, tal cual se desarrolla.
Durante la regresión, además de recordar, la persona revive los acontecimientos originales, sintiendo en su cuerpo sensaciones físicas, experimentando las emociones vividas y tomando conciencia de sus pensamientos en el momento del hecho traumático como si estuviera pasando ahora. Esto hace que la regresión sea efectiva ya que así se produce una gran liberación de energía emocional, lo que aporta una reestructuración en todos los niveles de conciencia.
Con sensaciones físicas nos referimos a dolor, frío, gozo, ahogo, presión, angustia, pánico, llantos,.... Y las emociones y pensamientos que las acompañan son tan intensos que la persona los vivencia como si realmente estuvieran ocurriendo aquí y ahora, de forma que no duda de lo que le está pasando, porque ¡lo está viviendo!.
El cliente:
· Se coloca cómodamente, preferiblemente tumbado, y accede al estado expandido de conciencia que permite la regresión.
· Está consciente y presente en todo momento durante la sesión, mientras su inconsciente está trabajando en la situación origen del problema.
· Asistido por el terapeuta, experimenta-siente-revive los hechos originales y recibe un insight: un conocimiento, un aprendizaje, una maduración. Con esta toma de conciencia hay una movilización
· Modificada la organización psíquica del trauma y con la nueva comprensión, la persona no tiene que elaborar nada más, y comienza a percibir que actúa de manera diferente.
El terapeuta:
· No cuestiona, interpreta ni interfiere con sus propias creencias.
· Trabaja desde el amor y la aceptación incondicional, con compasión, paciencia y confianza.
· Conduce la experiencia asistiendo a la persona para que descubra lo que necesita. El objetivo es conducir y ayudar al cliente a contactar con la experiencia responsable de los síntomas actuales.
· Acompaña permitiendo que el inconsciente de la persona exprese lo que tenga que expresar. Aunque surjan experiencias que no sepamos explicar, se permite que la persona haga su trabajo como necesite.
Al trabajar juntos terapeuta y cliente se crea un Campo Unificado de Conciencia a nivel del inconsciente. El inconsciente del cliente lo "sabe"; sabe que como terapeuta voy a permitir que sucedan cosas y que las voy a acompañar y esto facilita el trabajo.
viernes, 2 de febrero de 2024
Taller Jugar la Vida ¿Y tú, de qué te disfrazas?
¿Sabías que?
‘Persona’ y ‘personalidad’ provienen del término griego ‘prósopon’ que significa ´máscara teatral’
Persona del vocablo del latín persōna, observado en el etrusco phersu, sobre una posible raíz en el griego prósōpon (πρόσωπον). Alude al uso de una máscara, principalmente como recurso para la personificación en el marco del teatro. En los antiguos teatros griegos los actores se colocaban máscaras con diferentes muecas sobre el rostro con el fin de mostrar al espectador algún tipo de sentimiento, como alegría, tristeza o ira.
Cuando nos disfrazamos establecemos un marco de juego de irrealidad permitido en el que podemos comportarnos sin límites habituales ni penalizaciones.
Al reflexionar en grupo sobre lo que nos aporta disfrazarnos 🔮descubrimos que:
- nos aporta conocimiento más profundo de quienes somos sobre nuestros gustos, estereotipos, miedos, necesidades y creencias
- los disfraces cotidianos (una ropa, un maquillaje, una sonrisa forzada, un enfado disimulado, un límite sin poner, etc.) los soportamos para agradar, sentirse con más seguridad, tener reconocimiento, sentir que pertenecemos a un grupo, no afrontar un conflicto, etc.
- percibimos como nos influye la educación y cultura en la que hemos nacido
- somos capaces de identificarnos con el personaje con que nos disfrazamos y podemos actuar como él quizás más libremente que cómo nos comportamos siendo nosotras "sin disfraz" en el día a día
- podemos jugar sin miedo al juicio y compartirnos desde nuestra esencia más auténtica
- conectamos con recuerdos y con l@s niñ@s interiores, la risa y la alegría espontáneamente
- se despliega el potencial creativo y la imaginación
- creamos un vínculo de grupo
¡No esperes a ninguna fecha concreta y juega a ser más tú 👿👼!
lunes, 29 de enero de 2024
CAMBIAR SI ES POSIBLE (Y necesario )
Nos cuesta activar maneras diferentes de comprender la realidad. Entre otras cosas porque nuestros cerebros y culturas nos trampean y toman atajos. Ser conscientes de esto nos puede ayudar a integrar de una vez 😛 que, si realmente queremos, podemos cambiar.
La vida es cambio permanente y las personas también estamos en proceso de cambio constante y nos vamos moldeando acorde a las experiencias que vamos viviendo.
A veces cuando nos resistimos a cambiar, la vida primero susurra. Si no escuchamos, finalmente nos acaba gritando fuerte para que nos enteremos. Así que cada cual decide cómo cambiar ya que no solo de experiencias saludables adquirimos desarrollo; las llamadas negativas nos aportan, normalmente, mucha más resiliencia y autoconfianza, pero también a costa de más dolor.
Si necesitas ayudas para cambiar, ármate de:
Constancia: aunque a veces sientes que avanzas, otras notas que te estancas, o que vas hacia atrás y nada mejora; ¡tranquilidad estas etapas son normales!
Disciplina: hazla un hábito que te sirva para planificar objetivos y pisa por el camino trazado para lograrlos.
Compromiso: oblígate a cumplir lo que decidas. Toma consciencia de la importancia para tí de ser fiel con lo que acordaste tu misma.
Paciencia: acude a esta virtud para tolerar contrariedades sin lamentarte. Espera con calma a que las cosas sucedan, respeta los ritmos de la vida que sabe más que tú.
Presente: suelta el pasado, no te escurras a imaginaciones del futuro. Recuérdate permanecer aquí y ahora que es lo único real.
Actitud: observa cómo miras, sigue la idea de Wayne Dyer :“Si cambias el modo en que miras las cosas, las cosas que miras cambian.”
Pensamientos apoyadores: no pierdas de vista tu mente parloteante y avanza hacia tu cambio sin hacerle caso cuando se mete en bucles repetitivos viejos.
Confianza: cree en tí. Incluso si cometes errores. Están permitidos, ¡estás aprendiendo!
Talentos, capacidades, virtudes: recopila todos los que hay en tí, tenlos presentes para apoyarte en ellos cuando los necesites.
Amabilidad; trátate compasiva y amorosamente durante el proceso de cambio. Deja juicios, comparaciones, dudas, menosprecios, etc. solo anímate con todo el amor que puedas darte a tí
Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo. Alexei Tolstoi
Repasa también la: REGLA 90/10 de Stephen Covey, explicada en su libro "Los siete hábitos de las personas altamente efectivas"
La regla del 90/10 puede ayudarnos en el proceso de cambiar, ya que sirve para manejar la frustración y para reprocesar los malos momentos.
Como dice actualmente la Psicología (y realmente ya se conocía mucho antes): "es mucho más influyente la reacción que manifestamos ante los acontecimientos que los propios acontecimientos en sí"
Lo que dice esta regla es que:
> el 10% de nuestra vida está determinado por lo que nos pasa. Del 10% no tenemos ningún control y saberlo nos libera de angustiarnos
> el 90% está relacionado con la manera en la que reaccionamos ante estas situaciones. Aquí es cuando podemos tomar nuestra responsabilidad y actuar cambiando patrones habituales.
Puedes practicar con la regla del 90/10 cuando eres juzgada, al cometer un error, cuando los demás no actúan como tú quieres, antes adversidades, etc. y te servirá para aceptar la vida y tomártela de otra manera, porque... todos somos responsables de la manera en que las personas y situaciones nos afectan (= permitimos que nos afecten)
Practicar y me contáis cómo os va. Un abrazo.
lunes, 8 de enero de 2024
Lo que puede pasar en las sesiones 10: VULNERABILIDAD
- Soy muy fuerte, los demás nunca saben que me pasa.
- Ah, y ¿cómo te hace sentir eso?
Bien, muy segura. Bueno y algo incomprendida, sola. Porque no creen que pueda dolerle nada y nunca me atienden. Esto me enfada a veces, noto mucho egoísmo. Otras me entristece.
- Y ¿qué te impide hacer mostrarte así?
Tener relaciones. Me refiero a amistades y parejas. Nunca llego a conectar. Es como que tengo una barrera para esconder muchas cosas de cómo soy o quisiera decir o hacer.
- Ya. ¿Algo más?
- Pues... a veces estoy muy cansada y harta de sujetar esa barrera y no hago cosas que me gustarían. A veces... me gustaría dejarme romper en mil pedazos y que alguien me recogiese.
Vulnerabilidad es la capacidad que tenemos para dejarnos afectar por lo que sucede. Es mostrar la parte menos fuerte y la fragilidad y la inseguridad. Es ser sensibles, sentir las emociones, reconocerlas y permanecer en ellas.
Ser vulnerable implica fragilidad, exponerse a alguna situación de amenaza o posibilidad de sufrir daño. Por tanto conlleva ser susceptible de recibir algo "malo" o doloroso y la posibilidad de ser herido física o emocionalmente.
Pero, vulnerabilidad no es debilidad. De hecho, la vulnerabilidad es sana y necesaria, nos permite conectar con nosotros mismos y con los demás. Vivimos en una sociedad donde no es reconocida y solo se nos insiste en ser fuertes, no tener miedo, no sentir vergüenza, etc. y así acabamos por esconder nuestra vulnerabilidad. Y al hacerlo, negamos parte de nuestras emociones y de quienes somos realmente.
Al querer defendernos de nuestra vulnerabilidad nos desconectamos emocionalmente al no querer sentir y así perdemos la capacidad de escucha de las señales de nuestro cuerpo, tan útiles para mandarnos mensajes de protección, autocuidado y autoconocimiento.
Las defensas normalmente se yerguen con nuestras experiencias desde bien pequeños. Si hemos vivido momentos en que no nos han reconocido, nos han ridiculizado o avergonzado al expresarnos, ahí comenzamos a creer que no somos personas válidas ni dignas de ser amadas.
Evitar y negar bloquean la vulnerabilidad, y solo sirven para llevarnos al enfado, la culpa y la exigencia con nosotros mismos. Hay que entender que se puede sentir todo el abanico de emociones. Y estar bien tiene que ver con la capacidad de gestionar lo que sentimos, no con la habilidad de camuflarlo.
Si eres muy emocional te irá bien saber gestionarte para que no sufras con intensidad desbordante tus emociones y hacerte creer que rechazar tu parte vulnerable es la solución para no sufrir.
Por otro lado, el amor, la ternura, la compasión, la belleza,... que puedas sentir, a pesar de tener su lado maravilloso, puede que llegues a negarlas por temor a sentir el rechazo o mostrarte demasiado vulnerable.
Y como la vulnerabilidad es una parte sana y necesaria en nuestra vida, es hora de permitirnos vivir nuestras emociones, enriquecernos con las relaciones más auténticas e íntimas que se crean desde una posición susceptible, y permitirnos mostrarnos sensibles y expuestos. Se acabó la creencia de que hay que poder con todo siempre y que si se pide ayuda es que soy incapaz o inferior o ideas por el estilo.
Reconocer y aceptar nuestras nuestras limitaciones, miedos, dudas, deseos, imperfecciones,... nos hace verdaderamente humanos, así que ¡salgamos a pasear de la mano de nuestra vulnerabilidad!