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jueves, 16 de abril de 2020

Confianza para cambiar


Se dice que un río, después de haber recorrido un trayecto de montes y campos, llegó a las arenas de un desierto y, de la misma forma que había intentado cruzar otros obstáculos que había hallado en el camino, empezó a atravesarlo. Pero sucedió que se dio cuenta de que sus aguas desaparecerían en la arena tan pronto entrara en ella.
Aun así, estaba convencido de que su destino era cruzar el desierto, pero no hallaba la forma de hacerlo. Entonces oyó una voz que decía:
—El viento cruza el desierto y también lo puede hacer el río.
—Pero el viento puede volar y yo no. Soy absorbido por las arenas
—Si te lanzas con violencia como has hecho hasta ahora —continuó la voz— no conseguirás cruzarlo. Desaparecerás o te convertirás en pantano. Debes dejar que el viento te lleve a tu destino.
—Pero, ¿cómo es posible esto?
—Debes consentir ser absorbido por el viento.
Esta idea no era aceptable para el río. Él nunca antes había sido absorbido y no quería perder su individualidad.
—¿Cómo puedo saber con certeza si una vez perdida mi forma, la podré volver a recuperar?
—El viento cumple su función. Eleva el agua, la transporta a su destino y la deja caer en forma de lluvia. El agua vuelve nuevamente al río.
—Pero, ¿no puedo seguir siendo siempre el mismo río que soy ahora?
—Tú no puedes, en ningún caso, permanecer siempre así —continuó la voz—. Tu esencia es transportada y forma un nuevo río.
El río no lo veía claro, pero tampoco quería ser pantano o desaparecer. Así es que, en un acto de confianza, elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, quien, gentil y fácilmente, lo elevó hacia arriba y lejos, volviendo a dejarlo caer en la cima de una montaña, muchos kilómetros más allá.
El río sorprendido, al fin entendió: —Mi esencia es el agua, sea en el estado que sea. La transformación me ha permitido continuar siendo el mismo. Si no me hubiera transformado, me hubiera perdido. 


Como el río, podemos elegir confianza y aceptación para cambiar y, con esa transformación ...¿acercarnos más a nuestra esencia?

*Desconozco la autoría de este escrito. Si lo conocéis ¿me decís por favor?


miércoles, 15 de abril de 2020

Llegó el momento de CAMBIAR HÁBITOS

Aquí ahora se nos ha abierto la oportunidad de mejorar. 
Sigue leyendo y pon mente, cuerpo y alma a la obra.


“Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar” Elliot Gould

Un hábito es una costumbre interiorizada, que nos hace actuar con patrones repetitivos y fijos. Para cambiarlo tenemos que enfocarnos con mucha intención, hasta que después de repetir y repetir incorporamos y pasamos a mostrar la nueva conducta de forma inconsciente.


A veces falla la voluntad, la perseverancia, la claridad del objetivo a lograr, el momento elegido, la coherencia con nuestro ser interno, la estrategia, etc. 
Requiere atender a los aspectos cognoscitivos, emocionales y volitivos. Decidir cambiar en lo primero, pero hay que considerar otros aspectos de nuestra compleja naturaleza humana.



Para cambiar un hábito, guíate con estas pautas:  

1. Define claramente el hábito a erradicar y el nuevo a adoptar. Observa si es realista, sostenible y sí está alineado con tu propósito de vida, valores y creencias.
2. Observa en qué entorno presentas el hábito que quieres desechar y su intención positiva. Toma conciencia.
3. Ten una motivación propia y sentida para realizar tu cambio. Ten claro el por qué y para qué.
4. Visualízate en el presente con el hábito cambiado: siente con la máxima diversidad de sensaciones cómo te comportas con el nuevo hábito, que cambia en tu día, en tus relaciones, como te sientes, como te ves, qué te dices, etc.
5. Da el paso y con determinación hazlo. Confia en que puedes.
6. Se constante y cumple las pequeñas metas que son alcanzables para tí. Puedes marcarte tiempos, pero que no te agobien.

 “El que puede cambiar sus pensamientos, puede cambiar su destino” Stephen Crane

Pongámonos ya a elegir los hábitos que queremos cambiar, 
que cuesta, pero es posible ¿Te apuntas al reto?