jueves, 3 de septiembre de 2026

Taller JUGAR LA VIDA para recuperar el juego


 
Jugar en la edad adulta es 
libertad, placer y diversión 

            ¡Jugar, jugar, jugar, por jugar.... aaaahhh qué placer!

Jugar es una actividad voluntaria y creativa que se aleja de la productividad y el deber. 
Jugar permite desconectar de las rutinas serias del día a día y de las responsabilidades. 
Jugar es dejarse llevar por la espontaneidad sin buscar un resultado útil o práctico. 
Jugar es un estado de absorción total del ser en algo placentero. 

     
      Jugar tiene muchos beneficios;  libera endorfinas  claves para reducir el estrés y la ansiedad al disminuir el cortisol, a la vez que aumenta nuestro estado de felicidad; nos permite conocernos más en profundidad; retarnos; mejorar la agilidad mental y física; fortalece las conexiones neuronales; reconocer y gestionar las emociones; promueve la socialización;  genera vínculos auténticos con personas afines; estimula la empatía etc.
 
      Actividades lúdicas hay muchísimas. No es excusa decir que a tí no te gustan los juegos de mesa, moverte, bailar, improvisar, dibujar, los videojuegos, cantar, colorear, disfrazarte, esconderte, imitar, hacer teatro,... siempre hay alguna que te va a conectar con tu espíritu juguetón. 

    Jugar en la edad adulta no es una pérdida de tiempo, ni ser irresponsables o infantiles

    Pero muchas personas arrinconan su capacidad de jugar.  La excusa suele ser que con las rutinas, las responsabilidades, el exceso de pensamientos y las obligaciones, no hay tiempo para ello. Y algo dentro se va apagando. Sin darnos cuenta, nos desconectamos de la parte luminosa, libre y juguetona que somos. Porque sí, eso somos, juguetones por naturaleza. 

==> Ahora, para un momento y recuerda todo lo que has aprendido "jugando".  (Escríbelo y verás que lista más larga)

    Así que, todos tenemos esa parte lúdica, aunque hoy pueda estar muy escondida. Simplemente podemos proponernos conscientemente ir a su encuentro. Cuando queremos rescatarla, la chispa se vuelve a prender fácilmente y la alegría, la espontaneidad, la autenticidad y el disfrute nos inunda fácilmente.

    Es buscar el equilibrio entre vivir con seriedad, corrección, eficiencia, horarios, etc., y también con risas, confiando, en el presente, escuchando al cuerpo y sin miedos ni juicios. 

Déjate atravesar por la vida

    Para tener más paz y salud solo hay que reaprender a vivir más ligero y dejar que una sonrisa se dibuje en nuestros labios.
    
    Esto lo están entendiendo cada vez más personas. Doy gracias a mi querido grupo de almitas juguetonas que se han comprometido consigo mismas a compartir sus ganas de despertar a su niña y niño interior para disfrutar de estar vivas. 

    Anímate a unirte este año y participar en el Taller JUGAR LA VIDA